Blog

monirqui

Perros criptórquidos y monórquidos

Los testículos se desarrollan en el interior del abdomen durante la etapa fetal del perro y, en el momento del nacimiento, descienden por el canal inguinal hasta depositarse en la bolsa escrotal. Por lo general, este descenso tarda aproximadamente un mes en completarse.

Cuando este proceso no se desarrolla de forma correcta, el perro se denomina criptórquido (si no desciende ninguno de los testículos) o monórquido (si solo desciende uno de los testículos). En estos casos, las posibilidades que se presentan son:

  • Que los testículos permanezcan dentro del abdomen, pudiendo desarrollarse de manera anormal o no desarrollarse.
  • Que los testículos salgan hacia el exterior, pero quedándose a medio descenso en el canal inguinal. Estos testículos suelen ser funcionales y palpables desde el exterior.

Razas predispuestas

Se trata de una anomalía mucho más frecuente en perros que en gatos, afectando normalmente a un solo testículo, en especial en las siguientes razas:

  • Caniche enano
  • Pomerania
  • Yorkshire terrier
  • Daschshound miniatura
  • Cairn terrier
  • Chihuahua
  • Maltés
  • Boxer
  • Pequinés
  • Bulldog inglés
  • Viejo pastor inglés-Bobtail
  • Caniche miniatura
  • Schnauzer miniatura
  • Pastor de Shetland

Además, es una enfermedad con un gran componente hereditario, por lo que se desaconseja absolutamente la cría con estos ejemplares.


Diagnóstico y tratamiento

No se puede diagnosticar con seguridad una criptorquidia antes de los seis meses de edad, pues hasta ese momento existen posibilidades de que finalice el descenso, aun siendo tardío.

Cuando los testículos no descienden aumenta el riesgo de que se tumoricen, lo que ocurre con mayor frecuencia cuando permanecen dentro del abdomen. Existen tratamientos hormonales para inducir este descenso, pero no siempre son eficaces, de ahí que se recomiende la extirpación antes de que se produzca su inflamación o tumoración.

Se trata de una intervención sencilla cuando los testículos están en el exterior (similar a una castración normal), pero más compleja cuando se encuentran en situación intraabdominal, pues es necesario abrir la cavidad y localizarlos, teniendo en cuenta que en ocasiones son realmente pequeños.


Deja un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.